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María Alejandra, aquella chica ejecutada de un disparo en la
cabeza en su apartamento
SIETE AÑOS DESPUÉS UN HOMBRE REVELA QUE SU HIJA VENDÍA DROGA Y
LA MAFIA LA MANDÓ MATAR
Aldo Roque Difilippo
El 7 de julio de 1998 moría, tras una agonía de tres horas,
María Alejandra Castro. Tenía 22 años. Para la policía se
suicidó disparándose con un revólver. Para su padre la mataron.
El caso está cerrado, y sin una resolución concluyente en uno u
otro sentido, pero el padre de la muchacha, Wilman Castro,
continúa insistiendo que se trata de un crimen relacionado con
el complejo mundo de la droga.
María Alejandra era consumidora, y su padre afirma que trabajaba
de correo, transportando sustancias tóxicas. Se había peleado
con su compañero por lo que pasó ese fin de semana en la casa de
su madre. El lunes a la tardecita volvió al apartamento que
compartía con su compañero en busca de ropa, pero no salió nunca
más. La policía la encontró con un balazo en la cabeza. .
Para la policía María Alejandra se autoeliminó. Para su padre
hay muchos elementos que hacen suponer otra cosa.
En diálogo con LA REPUBLICA, Wilman Castro, padre de María
Alejandra, expresó su punto de vista y planteó algunas
interrogantes que aún hoy, a 7 años, continúan sin respuesta.
¿Cómo te enterás de lo que le había sucedido a María Alejandra?
-Me entero ese mismo día, aproximadamente a las 23,30hs, que
vino uno de mis hijos a avisarme lo que le había pasado. Pero no
tuve ninguna comunicación oficial. La policía en ningún momento
se comunicó conmigo, ni en ese momento ni después. Es algo que
no logro entender, ya que hacía más de un año que yo estaba
realizando gestiones a nivel policial y judicial debido a la
adicción a las drogas de mi hija. O sea que María Alejandra no
era una desconocida y yo tampoco. Yo prácticamente concurría a
diario a distintas dependencias policiales tratando de
solucionar la problemática de mi hija, entonces no logro
entender como cuando se desarrolla este episodio la policía me
ignora, en una actitud que entiendo de ninguneo, porque eso es
ningunear a la víctima y a la familia. La policía en ningún
momento comunicó que mi hija había tenido un accidente.
Tu sabías que tu hija era consumidora de droga y que
posiblemente era un correo, una mula.
-Claro. Estuve trabajando mucho atrás de ese problema.
Inclusive le solicité autorización al juez Carlos Colmenero para
poder hacerle un tratamiento médico a ella. El Dr. Colmenero me
lo negó, con la consecuencia que trae aparejado esa negativa.
Eso tampoco lo entiendo porque un adicto hay que tratarlo porque
es un enfermo. Son una de las tantas cosas inexplicables: la
justicia niega la posibilidad de que la familia le realice un
tratamiento para curar un enfermo.
¿Ella había sido detenida en algún momento?
-Si, en averiguaciones. En un momento ella se escapó de la casa
de la madre y estuvo desaparecida un par de días. Cuando regresó
estuvo detenida en averiguaciones para saber que era lo que
estaba pasando y para ver que relación tenía con algunos casos
de droga. Después ella fue requerida por varias dependencias
policiales a raíz del caso de Cuestas.
(El asesinato del pae Daniel Cuestas, ocurrido en setiembre de
1997, se constituyó en el caso policial más cruel que recuerda
la historia policial de Mercedes, ya que su cuerpo fue
encontrado maniatado en una silla, apuñalado en reiteradas
oportunidades. Asesinato que aún continúa impune).
Ella fue interrogada por distintas dependencias policiales, y me
consta, porque la misma policía me lo dijo, que era vigilada las
24 horas del día. Por eso lo que no me cierra es que cuando
sucede esto, nadie se acordó de avisar. Tampoco había ningún
efectivo policial en el Sanatorio donde fue transportada mi
hija. Nadie retiró la ropa que ella llevaba puesta. Todos
sabemos que la ropa es un elemento fundamental cuando se realiza
una investigación pasa saber qué rastros quedaron. Esa ropa
quedó en el Sanatorio, y después fue lavado por las empleadas
del Sanatorio y el posible rastro desapareció.
¿Qué elementos pudiste ir armando para determinar que tu hija no
se suicidó?
-A los pocos días del suceso yo comienzo a reaccionar, y me
empiezan a llegar versiones muy fuertes, sobre todo provenientes
del Hospital local donde ella fue internada en un primer
momento, donde me decían que es imposible que se suicide si
tiene un tiro en la nuca. Esa fue la primera versión. No fue
una, fueron varias personas que me dijeron lo mismo. Yo no puedo
afirmar eso porque nunca vi una foto de ella. No sé cual fue la
posición del disparo. Pero mucha gente con la que he hablado
dudan de la posición del disparo, o sea que algo de verdad hay
en eso.
¿Qué dictaminó la autopsia?
-Ese es otro problema porque no se le realizó autopsia.
¿Cómo que no se le realizó la autopsia?
-Tuve oportunidad de hablar con el médico forense que actuó, y
que le hizo un reconocimiento visual, simplemente. No le realizó
la autopsia y no se pidió lo que se llama la mecánica del
disparo para determinar si había posibilidad de que fuera
efectuado por la propia persona desde esa posición. Eso tampoco
se realizó. El forense me dijo que no había realizado la
autopsia porque un jerarca policial le había dicho que no era
necesario, que ellos entendían que eso había sido un suicidio y
no era necesario investigar nada. Cosa que también me llama
poderosamente la atención, esa subordinación del forense ante el
policía, y como la policía puede decir una hora después que
sucedió el hecho que fue un suicidio, si ni sabían si mi hija
estaba viva o muerta. María Alejandra fallece a las 0,15hs. A la
una de la madrugada yo fui a la Seccional 2da. después que
arreglé todo el problema del sepelio, y la oficial que me
atendió lo primero que me dijo fue: su hija se suicidó. Y yo le
digo: ¿Cómo saben si hace 45 minutos que falleció, y no había
ninguno de ustedes presentes en el Sanatorio para saber si mi
hija estaba viva o muerta? Entonces de ahí ya arrancamos mal.
Después cuando concurro al Hospital a pedir la ficha de ingreso
me encuentro con una nueva sorpresa. Ella ingresó a las
22,15hs., o sea, estuvo más de una hora en el lugar, herida, con
un balazo en la cabeza, y esa es una pregunta que le hice a
muchísima gente de la policía: ¿qué hicieron durante una hora
que dejaron a mi hija tirada en el piso? Hasta el día de hoy
nadie me lo ha podido contestar, ni oficial ni
extraoficialmente.
¿Se pudo determinar cuando se enteró del caso la policía?
-Hablé con uno de los policías que intervino, y me dijo que eran
las 21hs. algo pasadas, cuando ellos reciben el llamado, y eso
no se discute de que fue alrededor de las 21, 21:05hs.
A esa hora se da el alerta. La policía va hasta el apartamento
donde ella vivía y me dices que recién una hora después es
trasladada al Hospital.
-Una hora después ingresa al Hospital. Si se demoró una hora en
transportar un herido de bala al Hospital, ¿eso no es omisión de
asistencia?
¿Todo esto lo denunciaste ante la justicia?
-Si, si. Hay un expediente que lamentablemente la justicia lo
archivó. Porque lo primero que solicité fue la realización de la
autopsia. Eso fue más o menos por el mes de setiembre 1998.
Recién a principios de 2001 el juez accede a enviar el
expediente como estaba en ese momento al Instituto Técnico
Forense en Montevideo, para que ellos lo estudiaran y ver si era
necesario trasladar el cuerpo para realizar la autopsia o no. El
expediente fue devuelto por el Instituto Técnico Forense con un
documento en el cual se llegaba a la conclusión que no era
posible decir que lo que había pasado era un suicidio, pero que
se recomendaba investigar otras alternativas, concretamente la
posibilidad del homicidio. Esa fue la última comunicación que
tuve con la justicia. Después de un año, año y medio me vine a
enterar que habían archivado el caso, pero creo que la justicia
no hizo absolutamente nada después de esa comunicación del
instituto Técnico Forense.
¿De quién era el arma utilizada?
-Ese es otro problema. Supuestamente el arma era un revólver 38
milímetros, que figuraba como propiedad del compañero de mi
hija. Digo supuestamente porque no sé si hay prueba balística
que determine que fue esa arma. Esa arma apareció al lado del
cuerpo de mi hija. Pero hay otra cosa que me llama poderosamente
la atención, no creo que si mi hija hubiera tenido el deseo de
suicidarse hubiese utilizado el arma de su compañero cuando ella
tenía un arma, que el compañero le había regalado pocos meses
antes, según ella para que se protegiera de las amistades de él.
¿De las amistades del compañero?
-Si. Eso fue lo que ella me contó. Entonces ella tenía un arma,
pero esa arma no apareció tampoco.
¿En las pertenencias que quedaron en la vivienda no estaba esa
arma de María Alejandra?
-No nunca apareció, y pregunté reiteradas veces y nadie sabe.
Como nunca apareció algo que para mi es fundamental, la agenda
de ella, donde tenía anotados nombres, direcciones y teléfonos
de un montón de gente. Yo tuve oportunidad de ver esa agenda; y
tampoco apareció. Los documentos personales de ella tampoco
aparecieron. Ella se había peleado con el compañero un viernes
de noche y se fue a la casa de la madre. Estuvo sábado y
domingo, y el lunes de tardecita decide regresar al apartamento
a buscar su ropa. Le pide prestado el coche a la madre, regresa
al apartamento, pero lo estaciona una cuadra más adelante, lo
que me hace pensar que no quería que la vieran y se encontró,
cuando ingresó a la vivienda, con más gente de la que esperaba
encontrar. Las versiones que tengo es que mi hija estuvo en ese
apartamento más de dos horas. No fue un episodio que ocurrió en
15 minutos, como se dijo; y no estaban solos, había mucha gente
dentro de ese apartamento.
Desde 1998 hasta la actualidad, tu recurriste a la policía, y a
la justicia, intentando que la investigación avanzara. Pasaron
más de un jefe de policía y más de un juez, ¿qué hay detrás de
todo esto para que esta investigación no haya prosperado?
-El alcance es difícil vislumbrarlo porque hay muchos actores en
juego, y la intención es reducir todo este episodio a un impulso
de una persona que de repente decidió por que sí, pegarse un
tiro. Ignorando todo lo que es el entorno, y todo lo que yo
venía denunciando hacía más de un año. Ignorando lo que es el
medio. La muerte de mi hija se produce después que habían
sucedió otros crímenes. El más cercano fue el caso de Cuestas,
después el caso de Yauzá, después el caso de Fabiana De la Cruz
que también aparece como suicidada y hasta el día de hoy la
madre dice que no. (Fabiana de la Cruz fue encontrada muerta de
un balazo en la cabeza el 25/7/1997. Los familiares afirman que
se trata de un homicidio. En una cara enviada al entonces
Ministro del Interior, Luis Hierro López, los familiares
afirmaron que "en el lugar del incidente ya habían borrado todo
rastro que permitiera la investigación". Gualberto Luis Yauzá
Coello fue encontrado muerto, también de un balazo, en el
aserradero de su propiedad el 28/12/1998. Por las circunstancias
que rodearon el hecho y la investigación posterior su crimen
constituye, junto al del pae Cuesta, en otro de los casos más
recordados en la crónica policial sorianense, y que aún continúa
impune).
Entonces cuando uno ve que se hace todo lo posible por no probar
nada es cuando aumentan las dudas. Que seguridad podemos tener
nosotros de que acá se actuó bien cuando la intención que uno ve
es justamente no hacer nada para que no se aclare nada. Si no se
hace autopsia, si el cuerpo no se transporta cuando se debe
transportar, si no se le avisa a los familiares, si no se
investiga la presencia de personas extrañas, si no hay peritaje
técnico; y si has hablando con todo el mundo y nadie te
responde. Por ejemplo estoy esperando el llamado de un comisario
que cuando fui a hablar con él a los cinco minutos aparece un
comisario inspector, se suspende la conversación conmigo, vuelve
y me dice, mire Castro tenemos que suspender esta conversación
porque tengo que bajar urgente al Comando. Me pregunta si puedo
volver de tardecira. Vuelvo y cuando me recibe me dice: "¿Usted
sabe lo que ha pasado? Me llamaron del Comando para decirme por
qué lo estaba atendiendo a usted, porque no tenía por qué
atenderlo. Que no había que perder tiempo en su caso". Yo le
contesté que no, que iba a seguir con esto. A lo que me dijo:
"quédese tranquilo yo voy a seguir con la investigación y lo
voy a llamar. Así que quédese tranquilo que voy a investigar y
lo voy a llamar". Hasta el día de hoy no me ha llamado. Hace 4
años que estoy esperando el llamado. Entonces es demasiado
sugestivo que a uno lo ignoren de esa manera. No es casualidad,
y no es casualidad cuando uno ve que casos similares al de mi
hija se repiten en todo el país.
No estoy afirmando que haya sido un homicidio, pero no creo que
haya sido un suicidio. Pudo haber sido un accidente de repente,
pero bueno vamos a estudiarlo y darle tranquilidad a la familia
porque mi vida no es la misma. A mi hija no la voy a recuperar
nunca más pero quiero saber qué fue lo que pasó, y no puedo
aceptar que en un estado de derecho la justicia no funcione y
que las instituciones que supuestamente son las encargadas de
investigar y prevenir, tampoco funcionen. Porque acá en Mercedes
estamos rodeados supuestamente de una serie de asesinos, y no lo
digo por el caso de mi hija, pero está pendiente el caso de
Yauzá y el caso de Cuestas que ahí si fueron oficialmente
reconocidos como crímenes. ¿Dónde están esos criminales? Si uno
lo piensa un segundo, crea una situación de inseguridad
tremenda. ¿Entonces, funciona la justicia, funciona la policía?
¿Funciona la sociedad en su conjunto? Son preguntas que uno se
hace todos los días. Porque la situación se mantiene y pasan los
años y no pasa nada.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 16, 12 de agosto de 2005

Mercedes, Viernes 10 de Noviembre 2006… Entrega 2000
La
Justicia Nunca Pudo Determinar si Maria Alejandra Castro se Mato
o la Mataron.
Juan
Correa Verde
Es
uno de los casos que se incorporaron a la movilización de
familiares y vecinos de victimas de la violencia, que claman por
“Verdad y Justicia” y el esclarecimiento total de algunos hechos
que a nivel popular siguen dejando aspectos pendientes de
resolución.
El 7
de julio de 1998, a la 0:30 horas moría Maria Alejandra Castro
Bonilla de 22 años. Mucho se ha hablado sobre si fue suicidio u
homicidio, lo cierto es que a mas de 8 años de aquel día, a
pesar de haber archivado aquel expediente, la justicia no logro
establecer ni una ni otra tipificación. La causa ha sido
caratulada simplemente como “Su Muerte”, cuando fue vox populi
que la policía la
había tildada como suicidio, tal cual constaba en la
caratulacion anterior, sustituida por la que aún tiene.
Quien
mas reclama por justicia es su padre, Filman Castro que a lo
largo de varios años realizo serias denuncias contra el
concubino de su hija y el entorno que rodeaba a aquel, todas
ellas adosadas a expediente que consta de 144 folios.
Tuvimos acceso a la causa que está “archivada sin perjuicio” en
el juzgado letrado de primera instancia de primer turno, siendo
la ficha 377 de 1998, archivo de 2002.
El
padre de Maria Alejandra reconoció la adicción de su hija a las
drogas, lo que hizo que ella tuviera varias requisitorias por
parte de la policía en relación a diferentes hechos vinculados
con estupefacientes.
Castro, a mas de 8 años de la muerte de su hija sigue
sosteniendo que su hija no se suicido sino que la mataron, por
eso un mes de ocurridos el hecho Wilman Castro presenta denuncia
para que se investigue el caso, estando las diligencias a cargo
de la actuaria Patricia Ferreira.
Las
dudas del padre están alimentadas por situaciones irregulares
que se dieron durante el proceso a partir de que el cuerpo de
Maria Alejandra es hallado en el apartamento que con su
concubino.
Dudas que alimentan sospechas del padre
Del
informe relevado por el sub. Crio. Julio Vique de la seccional
2ª surge que a la 0:35 horas del día 7 de julio muere la chica
siendo enterado el Dr. Julio Díaz, quien quién dispuso la
autopsia del cuerpo y entrega a familiares, habiendo siendo
enterado el médico forense Dr. Guillermo Messuti, quien tras el
sepelio, en la morgue del cementerio realiza solamente el
análisis externo de la victima, en ningún momento efectuó a
autopsia determinada por el juez,
¿Por
qué no se cumplió por ello?
¿Cómo
es posible desobedecer una decisión judicial sin consecuencia
alguna?
La
policía informa que recibió un llamado anónimo a las 21:30
horas-Luego identificado- de una vecina dando a conocer el hecho
ocurrido, sin embargo maría Alejandra ingresa al hospital
“Chelle” a las 22:15 horas, entendiéndose que paso demasiado
entre el conocimiento del hecho y el traslado al nosocomio, de
una persona que estaba agonizando.
En el
informe de la policía técnica se establece que “la escena fue
parcialmente observada”, inclusive testimonio de uno de los
agentes policiales actuantes establece que una vez en el
lugar”el concubino y el padre—de este comenzaron a limpiar la
sangre.
La
madre de Maria Alejandra que en la mayoría de los testimonios
dados habla muy bien de la influencia del concubino había tenido
en el cambio de hábitos en la vida de su hija, reconoce que el
“tenía un revólver, siempre andaba armado” y la pregunta
naturalmente surge
¿Qué
razones pueden existir para andar armado permanentemente en una
ciudad de Mercedes?
Una
de las vecinas entrevistadas declaró que habitualmente” vi ir a
mucha gente-al apartamento – pero casi siempre hombres de por lo
menos 20 años”, añadiendo que “era una muchachada muy rara que
no conversaba con nadie”.
Su
padre denunció que María Alejandra había comentado a un amigo “
que era victima de castigos por parte de su pareja” lo que
figura corroborado en declaraciones de ese amigo en el
pendiente. A su vez hay testimonios de la anterior pareja del
entonces concubino de la victima.
La
mujer de la cual estaba separado, dijo su ex pareja; “en una
oportunidad me puso el revólver en la cabeza diciéndome que me
iba a matar “agregando ante la consulta policial algo para
agregar al respecto de otro hecho : “fue a mi casa con un
revolver y quería matar a mi esposo”
Que
el orificio de ingreso del proyectil haya estado izquierdo de la
cabeza cuando la chica era diestra, es otro de los elementos que
hace que el padre sigua sospechando que a su hija le ocurrió
algo fuera de su voluntad.
Todos
estos hechos y testimonios alimentan las dudas de Wilman Castro
respecto a la muerte de su hija.
Indicios que suponen la autoeliminación.
Pero
también hay otros elementos que permiten suponer que
efectivamente puede haberse tratado de un suicidio.
La
madre de María Alejandra, Nibia bonilla, en reiteradas
declaraciones, a la vez de valorar mucho la relación del
concubino con su hija, “la había cambiado mucho”, también
reconoció que aquella tras un intento de suicidio tomando
pastillas había expresado que “la próxima vez se iba a volar la
tapa de los sesos así no había nadie que la pudiera salvar” o
en otra ocasión diciendo que los problemas “ los solucionaría
con un tiro en la cabeza”.
Informes médicos técnicos
El 7
de mayo de 1999- casi un año después del hecho – el médico
forense, Guillermo Messuti eleva un informe donde la parte
sustancial establece: “ características de la herida que provocó
la muerte , el no presentar señales de lucha, ni otros elementos
de violencia, el haber sido lavadas las manos durante su estadía
en el CTI del Sanatorio de CAMS y los antecedentes de la occisa
en cuanto a intentos de autoeliminación , así como sus repetidas
manifestaciones de intención de auto eliminarse, inclinan a
pensar que su muerte es de origen suicidio”.
Más
adelante señala que “ni el suscrito, ni ningún otro peritaje
médico legal pueden afirmar con 100% de seguridad que se trató
de un suicidio”, aunque estima “ más que improbable” que el
disparo haya sido hecho por otra persona.
Asimismo considera que “una segunda autopsia no aportaría ningún
elemento de valor”.
Mientras tanto el 17 de enero de 2000 el Dr. Lorenzo
Schiappapietra director del Departamento de Medicina Forense,
eleva informe que en lo sustanciad indica que “los hallazgos e
información suministradas por la Policía Técnica no son
incoherentes con el suicidio aunque tampoco inducen
necesariamente a descartar el homicidio”. Respecto de la
realización de la autopsia solicitada por el padre y respaldada
por la madre, señala que “a mas de un año y medio se vera
limitada sobre los restos óseos”, agregando que “nueva autopsia
no permitirá obtener elementos nuevos o distintos, suficientes
para arribar a conclusiones de trascendencia respecto a las
circunstancias de la muerte”
Decisión de fiscal magistrado.
Ante
estos informes y el cuerpo de expedientes formado, la fiscal
Dra. Marisa Alza el 21 de noviembre de 2002 resuelve:
“atento al tiempo transcurrido y a la imposibilidad presente de
obtener resultado útil de la instrucción, puede ud-dirigiéndose
al juez – disponer el archivo de la misma, sin perjuicio de
ulterioridades”
Tras
ello, el 25 de noviembre de 2002, el Dr. Martín Gesto falla
archivando el expediente, “sin prejuicio”.
-
Wilman Castro y el actual movimiento de los familiares
-
en busca de la Verdad y Justicia
Apoyando desde la primera marcha a los familiares de los
Gutiérrez Aguirre victimas del triple homicidio, el papa de
Alejandra el Prof. Wilman Castro, señaló que este tipo de
situaciones que están viviéndose en el departamento y se
relaciona con los que anteriormente no fueron debidamente
aclarados, “son parte de una falta de política de estado, que
hace éste frente a una situación de inseguridad, frente a la
violencia que se ha establecido en el país, que está asociada
con otros fenómenos como el narcotráfico y eso no es
circunstancial, sino que se ha instalado en Uruguay desde hace
muchísimos años. Vamos a hablar con quien nos quiera escuchar,
pero sin marcar la cancha. Este no es un movimiento político,
sino humano, que está tratando de buscar la verdad y se haga
justicia con todos nuestros familiares. Golpear, abrir las
puertas, sensibilizar corazones, hacer que la gente mire para
donde tenga que mirar y no para otro lado, que es muy común en
nuestra sociedad, “si a mi no me pasó, no importa” miro para el
otro lado, pero cada día somos más ¿Cuándo parará esto?
Seguramente cuando todos tomemos la decisión de enfrentar este
fenómeno, eludiéndolo creo que no. Diciendo que esto es una
situación térmica, creo que no, diciendo aquí no pasa nada,
tampoco, o que esto es manija de fulano o mengano tampoco
soluciona nada. Los problemas existen, tenemos dos alternativas,
los enfrentamos o los eludimos, si optamos por esto ultimo,
nunca los vamos a solucionar. Hace diez años que estamos
esperando que esto funcione y no funciona, el camino a seguir es
juntarse, movilizarse permanentemente, plantear nuestras
preocupaciones a quienes quieran escucharnos y a quien no
quiera, no es problema nuestro”

Los expertos indican que la mujer era
diestra pero la bala que le dio muerte ingresó a su cabeza por
la izquierda
OCHO AÑOS DE DOLOR ANTE LA PÉRDIDA DE UNA HIJA Y UNA
INTERROGANTE: ¿HOMICIDIO O SUICIDIO?
Aldo Roque Difilippo
Hace más 8 años que un padre viene reclamando justicia para la
dudosa muerte de su hija. Hace más 8 años que la justicia no ha
podido determinar si la muerte de la joven fue homicidio o
suicidio. Hace más 8 años que un montón de interrogantes
continúan sin ser respondidas. Ahora, una investigación
realizada por los colegas del Semanario Entrega 2000 de
Mercedes aportó nuevos elementos a la discusión, y nuevas
preguntas sobre este caso que cobró la vida de María Alejandra
Castro.
En agosto de 2005 LA REPUBLICA difundía un reportaje al prof.
Wilman Castro, padre de María Alejandra, planteando estas
interrogantes que hasta el momento no han tenido respuesta. El 7
de julio de 1998 moría, tras una agonía de tres horas, María
Alejandra Castro Bonilla. Tenía 22 años. Para la Policía se
suicidó disparándose con un revólver. Para su padre la mataron
en un caso relacionado con el complejo mundo de la droga. María
Alejandra era consumidora, y su padre afirma que trabajaba de
correo, transportando sustancias tóxicas. Se había peleado con
su compañero por lo que pasó el fin de semana en la casa de su
madre. El lunes, a la tardecita, volvió al apartamento que
compartía con su compañero en busca de ropa, pero salió
agonizante, con un balazo en la cabeza, rumbo al Hospital.
¿CÓMO ES POSIBLE?
El colega Juan Correa en un extenso informe publicado el pasado
viernes por el Semanario Entrega 2000 de Mercedes, plantea
varias interrogantes en torno a este caso, algunas de las cuales
ya habían sido planteadas por LA REPUBLICA hace más de un año,
pero que son importantes repasar. La Justicia no pudo determinar
si la muerte de la joven fue por homicidio o suicidio, en un
expediente que está caratulado simplemente como "su muerte",
"archivado sin perjuicio" en el Juzgado Letrado de Primera
Instancia de Mercedes.
El padre de María Alejandra hace más de 8 años que viene
insistiendo que a su hija la mataron, relatando algunas
irregularidades del proceso, y que ahora son corroboradas por el
colega del Semanario Entrega 2000 que tuvo acceso al expediente
del caso. Como por ejemplo que al cuerpo de la joven nunca se le
realizó la autopsia, pese a que había sido determinada por el
juez de la causa. "¿Por qué no se cumplió con ello? ¿Cómo es
posible desobedecer una decisión judicial sin consecuencia
alguna?" se pregunta el colega de Entrega 2000 en su informe.
"La policía informa que recibió un llamado anónimo a las 21.30
horas -agrega el colega- de una vecina dando a conocer el hecho
ocurrido, sin embargo María Alejandra ingresa al Hospital "Chelle"
a las 22.15 horas, entendiéndose que pasó demasiado tiempo entre
el conocimiento del hecho y el traslado al nosocomio, de una
persona que estaba agonizando". Agregando que en "el informe de
la Policía Técnica se establece que "la escena fue parcialmente
conservada", inclusive testimonio de uno de los agentes
policiales actuantes establece que una vez en el lugar "el
concubino y el padre -de éste- comenzaron a limpiar la sangre".
Agregando más elementos como el testimonio de la madre de María
Alejandra que declara que el concubino de su hija "tenía un
revólver, siempre andaba armado". Una de las vecinas, en tanto
declaró que en el apartamento donde María Alejandra convivía con
su pareja era visitado por "mucha gente" pero "casi siempre
hombres de por lo menos 20 años", catalogándola como "una
muchacha muy rara que no conversaba con nadie". En tanto el
padre de María Alejandra "había comentado a un amigo que "era
víctima de castigos por parte de su pareja", lo que figura
corroborado en declaraciones de ese amigo en el expediente".
Situación que es corroborada por la anterior pareja del
concubino de María Alejandra, que declaró "en una oportunidad me
puso el revólver en la cabeza diciéndome que me iba a matar",
agregando que en otra oportunidad "fue a mi casa con un
revólver y quería matar a mi esposo".
HOMICIDIO O SUICIDIO
En agosto del 2005 Wilman Castro, padre de María Alejandra,
relataba a LA REPÚBLICA que a los pocos días de la muerte de la
joven "me empiezan a llegar versiones muy fuertes, sobre todo
provenientes del Hospital local" donde "me decían que es
imposible que se suicide si tiene un tiro en la nuca". Aunque
aclaraba que "no sé cual fue la posición del disparo". Ahora
pudo conocerse que la bala ingresó del lado izquierdo de la
cabeza, cuando la muchacha era diestra. Una fuente policial
consultada por LA REPUBLICA discrepó con que pueda tratarse de
un suicidio si recibió un balazo en la nuca. "Por lo general los
suicidas eligen la sien o la boca para dispararse", expresó.
Demostrándonos incluso en la práctica, que para un diestro es
muy dificultoso empuñar un arma con la zurda, apoyarla en la
nuca y accionar el gatillo con algo de firmeza como para
autoeliminarse. Máxime si se trata de la mano pequeña de una
mujer.
Aunque la madre de la joven, Nibia Bonilla, aporta otro
elemento, al declarar que su hija intentó suicidarse ingiriendo
pastillas y que había expresado que "la próxima vez se iba a
volar la tapa de los sesos así no había nadie que la pudiera
salvar".
Casi un año después de la muerte de María Alejandra, el 7 de
mayo de 1999, el médico forense, Dr. Guillermo Messuti informa
que las "características de la herida que provocó la muerte, el
no presentar señales de lucha ni otros elementos de violencia,
el haber sido lavados sus manos durante su estadía en el CTI del
Sanatorio de Cams y los antecedentes de la occisa en cuanto a
intentos de autoeliminación así como sus repetidas
manifestaciones de intención de autoeliminarse, inclina a pensar
que su muerte es de origen suicida". Agregando el Dr. Messuti
que "ni el suscrito, ni ningún otro peritaje médico legal
pueden afirmar con un 100% de seguridad que se trató de un
suicidio" aunque estima como "más que improbable" que el disparo
lo hubiera realizado otra persona. Opinión que se contrapone con
lo expresado por el Dr. Lorenzo Schiappapietra, director del
Departamento de Medicina Forense, quien en enero de 2000 informa
que "los hallazgos e información suministradas por Policía
Técnica no son incoherentes con el suicidio aunque tampoco
inducen necesariamente a descartar el homicidio".
En noviembre de 2002 la justicia determina el archivo del
expediente "sin perjuicio".
El caso de María Alejandra es uno de varios hechos sin resolver
por la justicia de Mercedes y que viene siendo denunciado por la
Agrupación de Familiares de víctimas de la violencia. Una muerte
que según algunas versiones estaría ligada a asesinatos, alguno
de ellos emblemáticos en la crónica roja del departamento y que
todavía siguen esperando respuesta.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 13, 13 de noviembre de
2006
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