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Los vecinos, que siguen conmovidos por el triple crimen, aún no
lo pueden creer
LA CIUDAD DE MERCEDES ATÓNITA: ENCONTRARON A OTRO HOMBRE MUERTO
DE DOS TIROS EN LA CABEZA
Aldo Roque Difilippo
Cuando la ciudad empezaba a recuperarse del shock sufrido tras
el triple asesinato que al día de hoy continúa impune, otra
muerte violenta volvió a conmocionar a la golpeada población
mercedaria. Esta vez fue un hombre de 67 años que presentaba dos
disparos en el cráneo.
La plomiza húmeda jornada del lunes comenzó agitada para los
mercedarios que despertaron con la noticia de un nuevo
asesinato. El alerta fue dado al servicio 911 sobre las 8,40,
dando cuenta de la muerte de un hombre. Posteriormente pudo
constatarse que en una casa ubicada en Taruselli y ruta 2 se
encontraba el cuerpo sin vida de Luis Abel Schmidt Acosta, de
67 años. El hombre se encontraba sentado en una silla plegable
bajo el alero de su casa, presentando un par de impactos de bala
en su cabeza. Según datos extraoficiales el móvil del asesinato
no habría sido el robo, ya que en uno de sus bolsillos tenía
algo de dinero y que nada hacía presumir que personas extrañas
hubieran ingresado a la casa. Schmidt Acosta era el único
ocupante de la vivienda, y aparentemente el arma utilizada para
ultimarlo habría sido una pistola calibre 22. El jefe de Policía
de Soriano Insp. Ppal. (r) Julio Martínez Perdomo manifestó que
en el lugar se encontraron cuatro cápsulas de este calibre, y
que presumiblemente el hombre se encontraba tomando vino bajo el
alero de la casa cuando fue ultimado. Un hecho que viene siendo
investigado por la policía esperándose los resultados del
relevamiento realizado por policía técnica y el informe del
médico forense.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 14. 8 de agosto de 2006

Todo un misterio y, al parecer, Técnica
podría aportar muy poco
LA POLICÍA TIENE MUY POCAS PISTAS SOBRE EL CRIMEN DEL JUBILADO
VIAL DE MERCEDES
Aldo Roque Difilippo
A mas de un mes del brutal homicidio de Luis Schimdt la jueza de
Mercedes tomó las primeras declaraciones. Como se recordará,
Luis Schimidt, un jubilado de vialidad, que los fines de semana
trabajaba en la portería de las chanchas de fútbol y realizaba
servicios de vigilancia en diferentes puntos de Mercedes, fue
encontrado muerto en las primeras horas del lunes 7 de agosto
con 5 balazos en la cabeza. El hombre habría sido asesinado en
las primeras horas de la noche del domingo 6 y su cuerpo
permaneció toda la noche, bajo el alero de su casa, sentado,
junto un vaso de vino y con la radio encendida a todo volumen.
Desde que se descubrió este terrible asesinato varias conjeturas
se han tejido pero nadie puede explicarse las razones concretas
que desencadenaron el hecho. El asesino utilizó una pistola
calibre 22, disparando 5 veces a la cabeza, dando tiempo a la
víctima a apenas poner la mano en una reacción defensiva e
inútil. El hombre vivía solo desde hace algún tiempo, y según
varios testimonios recabados no tenía enemistades aparentes,
siendo recordado por su actitud servicial hacia el vecindario,
por lo que todas las conjeturas que en principio se tejieron,
cayeron por su propio peso. El pasado martes la juez letrado de
Mercedes, Dra. María del Carmen Roybal tomó declaraciones a
algunos de los familiares y vecinos de Schimdt. Entre ellos dos
de sus hijos y su ex mujer. Cabe destacar que en todos los casos
concurrieron sin la compañía de abogados, por lo que esto fue
considerado como un trámite de investigación que en principio no
habría originado ninguna novedad. Cabe recordar que en su
momento el informe medico determinó que las balas utilizadas
eran viejas y se fragmentaron dentro del cráneo, aunque se logró
recuperar un proyectil que permitió realizar la pericia técnica.
En principio se pensaba que el asesinato de Schimdt podía tener
alguna relación con el triple crimen, ocurrido un mes antes,
pero la pericia técnica determinó que las armas incautadas en la
casa de Mauro Gadea no tenían relación con este asesinato.
Curiosamente la casa de Mauro Gadea, quien resultó procesado por
el asesinato de la familia Gutiérrez Aguirre, se encuentra a
escasos 500 metros de la casa de Schimdt, por lo que en
principio se tendía a pensar que ambos casos podrían tener
relación. Algo que ha sido descartado por los investigadores.
Ahora restan llegar algunos elementos de la casa de Schmidt que
fueron enviados a periciar a Montevideo. Aunque no hay muchas
expectativas al respecto ya que el asesino encontró a Schmidt
bajo el alero de su casa, le disparó y se marchó sin entrar a la
casa. El móvil tampoco había sido el robo ya que en sus ropas se
encontró algo de dinero.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 12, 23 setiembre de 2006

Siguen sin aclararse los casos del hombre con 5 tiros en la
cabeza y el del cráneo destrozado con llave francesa
INVESTIGADORES DE LA CAPITAL VIAJARÁN A FLORIDA Y A MERCEDES
PARA RESOLVER VIOLENTOS HOMICIDIOS
Aldo Roque Difilippo
La policía continúa trabajando en la investigación del asesinato
de Luis Abel Schimdt Acosta otro de los casos que desconsertó
por su violencia y porque también el móvil del crimen no
aparece del todo claro.
Cuando la sociedad mercedaria comenzaba a recuperarse del
impacto que significó el triple crimen que cegó la vida del
matrimonio Gutiérrez Aguirre y su hija, otro nuevo impacto
golpeó fuerte al conocerse en la mañana del pasado lunes 7 de
agosto que un hombre había sido asesinado de 5 balazos.
Este crimen, que para la opinión pública ha quedado opacado ante
las alternativas del triple crimen, también guarda aristas que
intrigan a los investigadores.
Luis Schimdt Acosta, de 67 años, un jubilado de vialidad que
trabajaba los fines de semana de portero en las canchas de
fútbol, fue encontrado en la mañana de pasado 7 de agosto con 5
impactos de bala calibre 22. Estaba sentado bajo el alero de su
casa, y aparentemente había estado tomando vino. Cinco tiros
certeros que truncaron su vida y que sembraron un montón de
preguntas en los investigadores y la opinión pública que veía
repetirse la historia de un mes atrás.
Un día después, el 8 de agosto, la policía detuvo a Mauro Gadea,
que se confesó autor de la muerte del matrimonio Gutiérrez
Aguirre y su hija Marisel, y las especulaciones resurgieron.
Gadea vivía a escasos 500 metros de la casa de Schimdt, y bajo
una mesa la policía encontró tres pistolas con silenciador, una
de ellas, una Tala calibre 22, lo que hizo sospechar a los
investigadores.
Recientemente, de acuerdo a la pericia técnica, se supo que
dicha pistola no fue la utilizada en el asesinato de Schimdt,
por lo que según se nos dijo por el momento, no habría una
vinculación entre ambos casos.
LA PRESIÓN POPULAR
La espectacularidad del triple crimen de la familia Gutiérrez
Aguirre, las derivaciones en la investigación y el reclamo
popular surgido en torno a este dramático caso, el anuncio de
renuncia del Jefe de Policía de Soriano, han opacado o dejado en
un segundo plano el asesinato de Luis Schimdt. Aunque este caso
también es por demás singular y dramático.
Las tres marchas del silencio realizadas por la población
pidiendo el esclarecimiento del triple crimen han centrado la
discusión en la seguridad, como nunca antes en la sociedad
mercedaria, habitualmente apática y reacia a la participación.
Como nunca antes la población se movilizó y ha prometido
seguirse movilizando por estos casos y por otros asesinatos
impunes que se vienen arrastrando desde años atrás. Quizá éste
sea el comienzo para impulsar la dilucidación de todos estos
casos.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, pág. 13, 21 agosto 2006
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