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Aún no se sabe el móvil y los investigadores sospechan que no actuó solo

MATANZA DE FAMILIA MERCEDARIA ACLARADA: EL HOMICIDA TENÍA EN SU PODER LA PISTOLA 7.65

 

Aldo Roque Difilippo

Detuvieron a un individuo que terminó confesando la autoría del triple crimen de Mercedes. A mas de un mes de este brutal asesinato que cegó la vida de la familia Gutiérrez Aguirre, la policía de Mercedes logró la detención de un individuo de más de 30 años que terminó aceptando la autoría del crimen. Desde fuentes policiales se tiene el convencimiento de estar frente al autor material del hecho, en virtud que junto a su detención se lograron ubicar algunas armas, entre las que se encuentra una pistola 7,65, que seguramente sería la utilizada  para consumar el horrendo crimen, incautándose también algunas pertenencias que fueron hurtadas de la casa de la familia.

Según pudo saber LA REPUBLICA en la declaración brindada a la policía por este individuo dio detalles del interior de la finca de la familia Gutiérrez Aguirre y de los movimientos que efectuó al momento de consumar el hecho, lo que daría validez a su confesión.

Este individuo cuenta con antecedentes penales en Mercedes, Canelones y Montevideo, y si bien reside en la ciudad no tendría, en primera instancia, una vinculación directa con la familia asesinada, ni tampoco aparentemente con su entorno. Según se nos dijo este individuo vive "en la zona de la ruta 2". En su declaración confesó que ingresó a la casa con la intención de robar, algo que en primera instancia no resulta convincente, teniendo en cuenta la ferocidad con que fueron ultimadas las víctimas y la frialdad con que fueron  consumados los asesinatos.

 

LOS HECHOS

Como se recordará los hechos sucedieron el pasado 3 de julio, y  recién en las primeras horas del martes 4 de julio pudo constatarse que Luis Gutiérrez (52 años), Gladis Aguirre (53 años) junto a su hija Marisel Gutiérrez (27 años) habían sido brutalmente asesinados. Los compañeros de trabajo del matrimonio, al notar que no habían concurrido a trabajar, decidieron ir hasta la casa, pensando que había surgido alguna emergencia médica, encontrándose con el horrendo panorama. Gladis Aguirre y su hija Marisel Gutiérrez yacían sobre la cama matrimonial, maniatadas y  rematadas de un tiro en la nuca. Luis Gutiérrez, también había sido maniatado, y yacía bajo un encerado en su taller, cruzando la calle. La hija, a la que le faltaban un par de materias para recibirse de abogada, previamente había sido asfixiada con un trapo, pero igualmente fue rematada de un balazo. Según pudo saberse después, momentos antes de su brutal muerte Marisel se había duchado, y fue encontrada vestida con un bucito blanco y una toalla atada a la cintura. Tanto ella como su madre en apariencia no habían opuesto resistencia a él, o los asesinos,  que ingresaron por la puerta de calle, sin forzar ni romper nada.

El matrimonio trabajaba desde hacía años en el Departamento de Higiene de la Intendencia de Soriano, y tanto Gladis, como su esposo, Luis, eran catalogados, tanto por compañeros de trabajo como por el vecindario, como buenas personas. Trabajadores, con una vida dentro del común, con un par de propiedades, una en Mercedes donde vivían y una casa en el balneario Los Arrayanes (ubicado frente a Mercedes, cruzando el río Negro), que a fuerza de ahorro y trabajo fueron construyendo. Con un automóvil común, y una vida dedicada al trabajo, y a propiciar los estudios de su hija que estaba próxima a terminar la carrera de abogacía en la capital del país.

Por esos días Marisel estaba en Mercedes, y dentro de sus pertenencias tenía una computadora y algunos papeles de su trabajo en un estudio jurídico de la capital del país, por lo que comenzaron a tejerse toda una serie de conjeturas que  una a una fueron cayendo.

 

HORRENDO Y UNICO

Este horrendo crimen sobresale, por su crudeza, en la historia policial del departamento. Incluso algunas opiniones lo catalogan como uno de los más cruentos en la historia a nivel nacional, ya que las víctimas no solamente fueron maniatadas y ejecutadas fríamente, sino el asesino tras consumar el hecho abandonó la casa por el zaguán sin despertar las sospechas de vecindario, que permaneció ajeno a la tragedia. Pero, como quizá nunca antes, este triple asesinato tronchó  a toda una familia, ya que cobró la vida de padre, madre y la única hija del matrimonio.

Este caso sirvió también para despertar la solidaridad del vecindario y la sociedad mercedaria que en un par de oportunidades reclamó por justicia y por el esclarecimiento del asesinato, donde vecinos, familiares, amigos, y compañeros de trabajo del matrimonio marcharon por las calles de la ciudad.

 

ALGUNAS PREGUNTAS

Las especulaciones y conjeturas estuvieron a la orden del día, donde toda clase de comentarios recorrió la ciudad, al punto que los investigadores en más de una oportunidad se quejaron ante  la serie de comentarios sin fundamento que terminaban distorsionando la información brindada por los medios de prensa. Si bien no puede decirse que el caso está concluido, ya que restan dilucidar algunos aspectos, este individuo que fue detenido ayer al mediodía terminó aceptando la autoria del triple crimen. El arma que habría sido utilizada para consumar los asesinatos ya fue enviada a Montevideo a realizar la pericia correspondiente, y se espera que en las próximas horas dicho informe pueda corroborar las presunciones. En las próximas horas seguramente también este individuo deberá comparecer ante la justicia, por lo que  desde las últimas horas de la pasada jornada la sociedad mercedaria una indisimulada expectativa.

Restan por contestar varias interrogantes que seguramente las próximas instancias policiales y judiciales podrán aclarar. La interrogante fundamental se centra en cuál fue el móvil para consumar tremendo asesinato. La respuesta inicial dada por el detenido fue que ingresó a la casa con intención de robar, algo que en primera instancia no terminaría por cerrar para los investigadores, en virtud de la magnitud y de la violencia desarrollada para consumar las tres muertes.

Otra interrogante que deberá ser respondida es si este individuo actuó solo, ya que no parecería convincente que una sola persona, pueda ingresar a una casa, y reducir a dos mujeres sin que opongan resistencia; y que además pueda reducir a un hombre en su propio taller.

Doña Lola Delfante desde el principio dijo ver a un hombre de campera verde en el patio de la casa de su hijo, y que después vio como maniobraba un auto para huir rápidamente  de la cuadra. Según pudo saberse este detenido confesó que actuó solo. Esa sería otra de las interrogantes a responder en la investigación; más un sinnúmero de conjeturas y cabos sueltos que deberán irse aclarando. 

Las actuaciones continúan y seguramente en las próximas horas podrán conocerse más detalles de este intrincado caso, sin dudas el más brutal asesinato en la historia policial del departamento.

 

Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página  12, 9 de agosto de 2006

 

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