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SUPREMA CORTE INVESTIGA CRIMEN
Aldo Roque Difilippo
La Corte inició investigación a raíz del caso Fleitas. En la
nueva ronda de declaraciones en el sonado caso Cardona, que
conmocionó a la opinión pública meses atrás tras la muerte de
Narciso Fleitas y el desbaratamiento de una banda de juego
clandestino en Cardona, la Suprema Corde de Justicia interviene
en las investigaciones a testigos, jueces, y funcionarios
involucrados en el caso.
Por otro lado el semanario El Centenario de la ciudad de
Cardona, afirmó que si los procesados son declarados inocentes
"había empezado a morir la justicia".
El abogado defensor de Silvio Mussini ha expresado la inocencia
de su defendido, expresando que se había declarado culplable a
raíz de los apremios físicos recibido en una investigación
torcida, encarada por el juez Santa Rosa.
En la última audiencia habría aparecido un testigo clave que
aportó otra versión de las lesiones de Fleitas, concurriendo
incluso a declarar la propia esposa de Narciso Fleitas, del que
estaba separada.
La Dra. Alonso, llegó expresamente desde Montevideo para
instrumentar un informe administrativo relacionado con las
repercusiones del caso Fleitas. La participación de los
funcionarios en las investigaciones y algunos hechos habrían
sido denunciados ante la Suprema Corte de Justicia.
Tras la libertad de Silvio Mussini, su abogado el Dr.Gustavo
Puig expresó la inocencia de su defendido, manifestando en
forma contundente que la investigación dirigida por el Dr. Santa
Rosa era "torcida y perversa" y que incluso se llegó a utilizar
la tortura para lograr la confesión de su defendido.
Por otro lado el semanario El Centenario defendió la actitud
asumida por el juez Santa Rosa, catalogándola como "valiente y
ejemplar", defendiendo también el proceso que culminó con el
procesamiento de Mussini, Martínez Elizondo, Pittner, Romano y
Bordón.
"Cuando se produce la muerte del estimado vecino Narciso
Fleitas -expresa el semanario El Centenario-, nuestra comunidad
-Cardona y Florencio Sánchez-, estaba asolada por la matonería,
al servicio de usureros y timberos. Desde nuestras páginas,
denunciamos la grave situación, desde hace más de cinco años.
Una situación pública y notoria, que no se lograba parar.
La muerte de Fleitas y la decidida actuación del entonces Juez
Letrado de Mercedes, para esclarecer las causas, fue el inicio
de una investigación profunda, cuyos resultado le hizo mucho
bien a la comunidad. El desbaratamiento de la 'timba regional'
institucionalizada en el medio, fue resultado. La denuncia de
matones de una verdadera mafia usurera y la asistencia de
matones contratados, para cobrar cuentas de juego y otras
'inversiones inmorales' fue otro. El esclarecimiento de
filtraciones de datos, por funcionarios policiales, luego
procesados, y el delito de concusión del Jefe de Investigaciones
de la Jefatura de Policía de Soriano, con agravante de cohecho
fue otro. La detección de una conferencia telefónica
comprometedora y esclarecedora de la convivencia entre los
delincuentes y la policía fue otra. La reconstrucción de la
golpiza de Narciso Fleitas y la declaración del responsable en
el Juzgado de Paz de Cardona, en presencia de su abogado, del
Juez letrado, del Juez de Paz y del jefe de Policía con
testimonio del pueblo, no se hizo bajo presión ni previa
tortura. Este es otro hecho real. La rotura de baso e hígado por
golpes en el cuerpo de Narciso Fleitas, testimoniada por el Dr.
Messutti, Médico Forense, probó hasta entonces, las causas de la
muerte". Más adelante el semanario El Centenario de Cardona
expresa "Y si por esa actuación, se demuestra la inocencia de
los procesados, y como consecuencia tendremos que aceptar que
los hechos anotados y por anotar, no son reales, tendríamos que
concluir en que Narciso Fleitas no murió, y con todo derecho,
pensar que habría empezado a morir la Justicia en el Caso
Cardona".
Diario LA REPUBLICA, Montevideo página 14, lunes, 21 de octubre
de 1996

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EL OFICIAL MUSSINI, PROCESADO POR HOMICIDIO,
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OTRA VEZ EN SU PUESTO
Aldo Roque Difilippo
Sergio Mussini, el oficial de Policía que fuera imputado en
1995 del homicidio de Narciso Fleitas ocupa nuevamente un cargo
en la Jefatura de Policía de Colonia. Paralelo a ello no hubo
una sentencia final de la revisación que se efectuó dos años
después del procesamiento del supuesto culpable.
Como se recordar el asesinato de Narciso Fleitas ocurrido en la
ciudad de Cardona, sacudió la opinión pública departamental y
nacional, constituyéndose en el caso policial más importante de
los últimos años ocurrido en Soriano.
LOS HECHOS
En diciembre de 1994, la Justicia Letrada de Mercedes disponía
procesamiento y remisión a la cárcel de dos personas por el
delito de "extorsión" en torno al caso de "homicidio por
encargo" del cual fue víctima Narciso Tomás Fleitas Morales, de
62 años, ciudadano de Cardona, que luego de recibir una tremenda
paliza, falleció el 17 de ese mes en un centro asistencial de
Mercedes, en circunstancias no del todo resueltas. Primero se
quiso hacer pasar el caso como si fuera un accidente, pero el
forense estableció que era un bárbaro crimen. Fleitas ingresó el
miércoles 14 de diciembre al Hospital de Mercedes, sufriendo
fuertes dolores en el abdomen y golpes en la cabeza. Su estado
de salud se agravó siendo
derivado al sanatorio de CAMS, donde falleció el sábado 17.
La abogada de Fleitas denunciaba que el hombre había sido
amenazado de muerte días atrás. Tras realizarse la autopsia se
pudo saber que había muerto como consecuencia de varios golpes
en todo el cuerpo, seguramente aplicados por matones
profesionales. Narciso Fleitas era un empleado de condición
humilde, y pocos días antes le había ganado un pleito laboral a
su empleador, a raíz de lo cual debía cobrar la suma de $
104.000. Recibiendo de su empleador un cheque por $ 20.0000,y la
advertencia de que el resto de
la deuda le sería abonada en cuotas y que "no molestara más
porque sino iba a aparecer muerto". Cuando su abogada se enteró
de esta situación, inmediatamente radicó la denuncia por
amenazas en la comisaría de Cardona, pero la suerte de Fleitas
ya estaba echada, porque a pesar de la denuncia, la amenaza se
cumplió y lo mataron mediante una brutal paliza. La autopsia
determinó que se trataba de un homicidio, pues la víctima
presentaba lesiones internas producidas por golpes que le
causaron importantes derrames y heridas en el hígado y en el
brazo, además de las graves lesiones en el cráneo.
El entonces Juez Letrado de Mercedes, Dr. José Santa Rosa
dictaminó los primeros dos procesamientos por los delitos de
extorsión, mientras la policía de Soriano investigaba el caso
como un "crimen por encargo".
LAS DERIVACIONES
El hecho comenzó a tomar notoriedad nacional, junto con la
figura del Juez Santa Rosa, quien constituyó su despacho en
Cardona y por donde "desfilaron" numerosas personas, en un
expediente que comenzaba a crecer considerablemente. El crimen
fue la punta de la madeja para desentrañar una serie de ilícitos
económicos y juegos clandestinos; un secreto a voces. Ya en
setiembre de 1993 Monseñor Andrés María Rubio dijo en su
discurso de despedida que Cardona era "zona franca de juego,
algo que viene ocurriendo sin que nadie ponga una mano para
detenerlo, corrompiendo primero la personalidad moral del hombre
y luego la de la familia". Casi un año después el periódico
Centenario de esa ciudad incluía una columna firmada por el
diputado Walter Vener, donde el ahora legislador colorado
indicaba que "para quienes tenemos conocimiento de que en el
departamento de Soriano pululan los juegos prohibidos y
entendemos necesario un parate en el tema, esta noticia podría
ser alentadora si fuera el comienzo de un operativo general, sin
embargo no lo es... en Cardona, Rodó, Mercedes, Palmitas y
Dolores -por lo menos- se juega abiertamente y se conocen con
lujo de detalles los lugares, días horarios, etc.". Agregando
"para mayor abundancia de datos, la Jefatura de Policía recibe
un porcentaje de la coima que se recoge, lo cual se destina al
funcionamiento y gastos de dicha institución, como se señalara
en la última reunión de comisiones de colaboración policial,
realizada en Cardona".
LA CONFESIÓN
Las actuaciones judiciales prosiguieron con otros
procesamientos, hasta que el 18 de enero de 1995, el comunicado
oficial de la Policía indicaba el fin de las investigaciones y
el procesamiento del funcionario policial de Colonia, Silvio
Mussini, por el delito de homicidio ultraintencional.
Procediéndose a la reconstrucción de los hechos, donde el
imputado aportó detalles de cómo lo realizó. Indicando que
recogió a Fleitas en su auto, en calle Lavalleja (de Cardona) a
las 14hs. del 14 de diciembre. Lo trasladó por ruta N°1 hasta el
kilómetro 184, para entrar a un camino vecinal, donde lo golpeó.
Posteriormente lo volvió a cargar en el auto y lo tiró a un
costado del Cementerio, agregando que desconocía cómo Fleitas
había llegado a Mercedes.
MARCHAS Y CONTRAMARCHAS
Apenas 18 meses después Sergio Mussini quedó en libertad. El
nuevo Juez Letrado de Mercedes, Carlos Colmenero había resuelto
iniciar una completa revisión del proceso. El 25 de setiembre de
1996, Mussini era excarcelado y denunció haber recibido apremios
para una declaración fraudulenta. Su abogado defensor, el Dr.
Gustavo Puig, expresaba en la oportunidad que Santa Rosa había
dirigido una investigación "torcida, perversa y tendenciosa" y
que durante la detención de Mussini la policía le aplicó la "roldana",
colgándolo para que se declarara culpable. Estas denuncias
desencadenaron nuevas instancias judiciales donde decenas de
testigos volvieron a declarar, y muchos de ellos parecieron
rectificarse totalmente de sus dichos anteriores. Un grupo de
funcionarios del Juzgado de Mercedes denunció la actitud del
Juez Colmenero ante la Suprema Corte de Justicia, entendiendo
que se estaba tratando sustituir todo el proceso anterior por
uno nuevo para obtener otro resultado. Ante ello la Suprema
Corte de Justicia inició una investigación interna, y poco
tiempo después las investigaciones por el caso Fleitas se
interrumpieron. Posteriormente a ello el Juez Colmenero fue
trasladado de Mercedes. Un caso policial que sin dudas se ha
constituido en uno, por no decir el que más instancias,
alternativas, y repercusiones ha tomado en el departamento de
Soriano.
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 20, 20 de abril de 2000

La víctima era un empleado que a fines de
1994 recibió por encargo una brutal paliza que le ocasionó la
muerte
NARCISO FLEITAS: A 13 AÑOS DEL CASO
POLICIAL MÁS DRAMÁTICO OCURRIDO EN LA CIUDAD DE CARDONA
Aldo
Roque Difilippo
El Ministerio del Interior cerró la investigación administrativa
sobre la eventual responsabilidad del oficial Silvio Mussini en
el sonado caso Cardona. Esta situación le permitirá lograr la
baja de la policía.
La información fue confirmada por el Jefe de Policía de Colonia,
Insp. Ppal Ruben Darío Perazza, departamento en donde cumplía
funciones el oficial Mussini, desde que se suscitaron los hechos
en 1994.
CRIMEN POR
ENCARGO
Como se recordará, en diciembre de 1994 la ciudad de Cardona se
vio sacudida por el homicidio de un humilde trabajador, algo que
fue la punta de la madeja para desbaratar una red de juego
clandestino.
El 17 de diciembre de 1994, Narciso Fleitas, de 62 años, es
brutalmente agredido en Cardona. Muriendo en Mercedes, producto
de las serias lesiones sufridas. En ese mismo mes, la Justicia
Letrada de Mercedes dispuso el procesamiento y remisión a la
cárcel de dos personas por el delito de "extorsión" en torno al
caso de "homicidio por encargo" del cual fue víctima Narciso
Tomás Fleitas Morales, ciudadano de Cardona. Primero se quiso
hacer pasar el caso como si fuera un accidente, pero el forense
estableció que era un bárbaro crimen.
La abogada de Fleitas denunciaba que el hombre, días atrás,
había sido amenazado de muerte. Tras realizarse la autopsia se
pudo saber que había muerto como consecuencia de varios golpes
en todo el cuerpo, seguramente aplicados por matones
profesionales. Narciso Fleitas era un empleado de condición
humilde, y pocos días antes le había ganado un pleito laboral a
su empleador, a raíz de lo cual debía cobrar la suma de $
104.000. Recibiendo de su empleador un cheque por $ 20.0000,y la
advertencia de que el resto de la deuda le sería abonada en
cuotas y que "no molestara más porque sino iba a aparecer
muerto". Cuando su abogada se enteró de esta situación,
inmediatamente radicó la denuncia por amenazas en la comisaría
de Cardona, pero la suerte de Fleitas ya estaba echada, porque a
pesar de la denuncia, la amenaza se cumplió y lo mataron
mediante una brutal paliza. La autopsia determinó que se trataba
de un homicidio, pues la víctima presentaba lesiones internas
producidas por golpes que le causaron importantes derrames y
heridas en el hígado y en el bazo, además de las graves lesiones
en el cráneo.
El entonces Juez Letrado de Mercedes, Dr. José Santa Rosa
dictaminó los primeros dos procesamientos por los delitos de
extorsión, mientras la policía de Soriano investigaba el caso
como un "crimen por encargo". Las investigaciones terminaron con
el procesamiento de cinco personas.
¿QUIÉN
FUE?
Desde esa fecha el Ministerio del Interior inició una
investigación interna que culminó ahora, 13 años después, a
pedido del propio oficial de policía, algo que le permite pedir
la baja a la institución. A nivel administrativo el expediente
viajó por diferentes oficinas, tanto de la Jefatura de Policía
de Colonia como del Ministerio del interior, sin que se
resolviera. Ahora se lo declaró cesante, y según se indicó esto
no afecta la carrera policial del oficial Mussini,
ya que eso no significa un pronunciamiento sobre los hechos a
los que en su momento se los implicó
Mussini lleva mas de 30 años en el instituto policial y luego de
estos sonados hechos ocurridos en Cardona, fue destinado a la
seccional de la Playa Fomento en el departamento de Colonia.
A 13 años del sonado caso Cardona, que conmovió a la opinión
pública del departamento, el oficial Mussini logró el cese
administrativo y el cese de la policía. A 13 años del caso
policial más importante y dramático de Cardona surge nuevamente
la pregunta: hubieron cinco procesados por este caso, pero
¿quién fue el brazo ejecutor que mató a Narciso Fleitas?
Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página 13, 18 de febrero de
2007
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